Museo Arqueológico Nacional
No hay ninguna duda de que la Historia ha dejado una gran huella en la ciudad de Tarragona, de la que dan fe su patrimonio arquitectónico y artístico. Ello implica la existencia también en la ciudad, como es lógico, de algunos importantes museos, que recogen esta historia y la explican y muestran al visitante.
De entre ellos, destaca de manera especial el
Museo Arqueológico Nacional de Tarragona, fundado a mitad del siglo XIX, y considerado, dentro de su especialidad, como el más antiguo de Catalunya. No siempre se ha encontrado en el lugar en el cual está ahora, al cual fue trasladado en el año 1960.
En su interior, recorriendo sus cinco Salas, podremos observar una gran cantidad de instrumentos, objetos y mobiliario de la época romana. Veremos esculturas, monedas, cerámicas y otras piezas que dan fe de la importancia que tuvo la ciudad durante los asentamientos romanos.
La mayoría de estas obras proceden de las excavaciones que se han realizado en la
Necrópolis Paleocristiana, que se encuentra muy cerca. Otra gran parte se han llevado al Museo como medida de protecciòn, procediendo de otras zonas o monumentos de la ciudad, como el Circo o el Anfiteatro.
A lo largo de sus cinco salas, uno va asimilando cada vez más cómo era la Tárraco de aquella época, cómo vivían sus ciudadanos y cómo era su día a día y su rutina. En cada una de dichas Salas podremos admirar partes diferentes de esta historia.
Sala 1: Una muestra de las murallas de la ciudad, de las que aún queda una buena parte hoy en dia, en pie y en perfecto estado de conservación.
Sala 2: En ella podremos admirar algunos restos de edificios públicos romanos de la época.
Sala 3: En ella encontraremos el famoso mosaico de la Medusa, que fue hallado en el siglo XIX y está hecho con yeso endurecido, un material muy parecido al mortero. El dibujo del mosaico, que representa la cabeza de una Medusa, está realizado a mano. Como sabemos, se trata de un personaje mitológico de una gran importancia en aquèlla época, ya que representa la fuerza y el poder.
Sala 4: En esta sala podremos contemplar una gran cantidad de objetos que formaban parte de la vida cotidiana de los habitantes de la epoca. Herramientas de trabajo y objetos corrientes, usados a diario, que nos harán remontar a otras épocas imaginando cómo era su vida normal.
Sala 5: Bajo el título “
Tarraco y el mar”, en esta sala tomaremos más conciencia del estrecho vínculo que siempre ha existido entre la ciudad de Tarragona y el mar. Aquí podremos ver objetos que tienen que ver con esta unión, muchos de ellos relacionados con su puerto.
Desde el Museo se gestiona también la
Necrópolis Romana y Paleocristiana de Tarragona, uno de los espacios de estas características más importantes que existen, por el gran número de enterramientos allí encontrados.
Por lo visto, a partir de ser entrerrado San Fructuoso en una de las salidas de la ciudad, la zona fue creciendo como cementerio, habiéndose encontrado restos que iban del siglo III d.C. hasta el siglo V. Pero la sorpresa vino a principios del siglo XX cuando, en unas obras durante la construcción de la fabrica de tabaco, se encontraron en la zona más de dos mil enterramientos.
A partir de este hallazgo, se realizaron diversas excavaciones arqueológicas, que tuvieron como resultado el hallazgo de todo un gran cementario paleo-cristiano, que se decidió se conservara en el mismo sitio en el que había estado siempre. Al mismo tiempo, se construyó junto al lugar un museo donde se exponen objetos funerarios de la época, como sarcófagos, ajuares funerarios, mosaicos, y otros relacionados.
Es de destacar que en lugares de la ciudad como su Parque Central o el dedicado a Rafael Puig i Valls, aún se han encontrado recientemente más entierros, en número considerable, ya que han sido algunos centenares.